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Todos los peligros de no acudir a un centro autorizado para un tratamiento de medicina estética

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Todos los peligros de no acudir a un centro autorizado para un tratamiento de medicina estética



Los tratamientos de medicina estética están a la orden del día. Las pacientes acuden a los centros buscando una mejora en una o varias partes del cuerpo. Sin embargo, el hábito de acudir a centros no oficiales para llevar a cabo ciertos procedimientos, bajo un reclamo centrado en la rapidez y los bajos precios, preocupa a los expertos, y mucho.

Acudir a centros no acreditados para someterse a tratamientos de medicina estética puede conllevar graves riesgos para la salud. En primer lugar, estos establecimientos podrían no cumplir con los estándares higiénicos y de seguridad necesarios, aumentando el riesgo de infecciones, transmisión de enfermedades y complicaciones en el postoperatorio. Es crucial elegir centros de medicina estética oficiales y acreditados que garanticen la calidad, la seguridad de los tratamientos y el cuidado profesional, minimizando así los riesgos.

Elegir un centro de estética puede ser un proceso abrumador. La cantidad de opciones disponibles, las diferentes técnicas y productos que se ofrecen, y la necesidad de asegurarnos de que el centro cumple con las normativas de seguridad e higiene pueden generar dudas e incertidumbre. Por eso, hablamos con dos expertos para que nos ayuden a distinguir cuándo nos encontramos en un centro oficial y qué pasos debemos seguir.

¿Qué certificaciones y acreditaciones debería buscar en un centro de estética?

peligros de no acudir a un centro de cirugía estética oficial

Morsa Images//Getty Images

Las certificaciones y acreditaciones básicas que debes buscar son licencia de funcionamiento, certificaciones de higiene y seguridad, las certificaciones de formación y capacitación de los profesionales del centro. En el caso de la medicina estética, verifica que el médico tenga su titulación, certificado de especialidad y título de máster en medicina estética.

“Para asegurarse de que es un centro sanitario con unidad asistencial U.48 (código asignado a una unidad que se especializa en un área particular de la medicina o asistencia al paciente), ha de haber en la recepción un cartel informativo que lo indique. Cada persona que le atienda en ese centro debe mostrar su nombre y su puesto o profesión escrito en una chapita o tarjeta identificativa que también es obligatoria. Ha de tener visible la autorización de apertura del ayuntamiento, así como el número de identificación del centro sanitario que en cada comunidad se denomina de una forma distinta (NICA en Andalucía, etc.) ese número se puede consultar en el directorio de clínicas del ministerio de sanidad REGCESS”, destaca Dr. Juan Antonio López, presidente de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).

Además, el experto explica que en muchos casos puede haber un listado con los nombres de los profesionales que trabajan en el centro, al igual que en la propia web. Además, los médicos colegiados y habilitados para el ejercicio en España se recogen en el Registro central de Médicos Colegiados del CGCOM. Por su parte, la SEME ha expedido un sello de calidad específico para las webs de los centros que garantiza y simplifica todos estos puntos.

Hay que enumerar los procesos asistenciales que se llevarán a cabo en el centro, así como el protocolo de circulación del paciente en cada uno de esos procesos y de cómo se ha de realizar cada uno de esos procedimientos en función del diagnóstico y la propuesta terapéutica. Como asegura el Dr. López, “el acto médico empieza con el nombre del paciente, porque ya estamos realizando la historia clínica que es fundamental antes de cualquier acción posterior o prueba complementaria, y termina cuando el resultado del paciente se considera estable (mucho después de haberlo realizado); de ahí que estemos en desacuerdo con la realización de procedimientos fuera del país, donde no puede realizar ese seguimiento”.

Además, están definidos los protocolos de esterilización del material, el uso de los distintos dispositivos, medidas de protección, las revisiones técnicas periódicas de cada dispositivo técnico que se utilizan, la trazabilidad de los productos sanitarios y los medicamentos que utilizan.

Informe de alta médica

“Cuando una persona se realice cualquier tratamiento, debería dársele el informe de alta por escrito: quién le ha realizado el tratamiento, qué le ha hecho y con qué dispositivo, medicamento o producto se le ha realizado. Esto le permitirá tener seguimiento de lo que se ha realizado y poder modificar o repetir eso mismo con cualquier otro médico; o en su defecto, poder acudir a un servicio de salud mostrando el informe de lo que se hizo en ese momento. Todo esto forma parte de cualquier acto médico, al igual que para tratar una amigdalitis”, matiza el doctor.

Complicaciones asociadas con prácticas hechas por ‘intrusos’

peligros de no acudir de un centro de cirugía estética oficial

Getty Images

Se conoce como intrusos a los profesionales que sin una cualificación especializada realizan las actividades de otra profesión. Como asegura el doctor, “vemos últimamente complicaciones derivadas de los tratamientos de infiltración de los productos de relleno; en una estadística del año 2021 se detectó que algunas clínicas recibían hasta el 15% de pacientes con efectos adversos o mala experiencia de tratamientos realizados por intrusos“.

Reacciones alérgicas, infecciones, compresiones u oclusiones vasculares que pueden causar secuelas y daños irreversibles, son algunas de las complicaciones con las que se encuentran los médicos por culpa de malas prácticas. “Hay que identificar el cuadro lo antes posible y abordarlo inmediatamente, ya que incluso, en el peor de los casos y sin la asistencia médica inmediata, podrían llegar a producir ceguera según la zona donde se haya inyectado; es un efecto muy raro, pero ya lo hemos visto en publicaciones científicas y también algún caso en España, lamentablemente”, explica.

Hacer un máster en Medicina Estética no te hace médico

Nadie iría a un restaurante chino a pedir un entrecot a la brasa, ¿verdad? Sin embargo, ponen la cara, la imagen, en manos de cualquiera. “Con tu cara no se juega”, sostiene el doctor.

¿Por qué lo hacemos? A veces los pacientes se dejan influir por una imagen cuidada del centro o por la relevancia en las redes sociales de ciertas personas que se hacen pasar por médicos, centros que están ubicados en sitios muy notorios y visibles de la ciudad y pensamos que esto es suficiente. “En la era digital y de la información, la desinformación gana peso cada vez más, y necesitamos que publicaciones clásicas de prestigio nos ayuden a difundir el mensaje”, matiza el Dr. López.

La profesión te la da el título de grado o licenciado en medicina. El Tribunal Supremo ha escrito en negro sobre blanco los procedimientos de medicina estética que son exclusivos de los médicos. Hacer un máster en Medicina Estética no te hace médico si no lo eres antes, ni te habilita.

peligros de acudir a un centro de cirugía estética no oficial

Getty Images

En caso de haber sufrido un efecto no deseado por el procedimiento debe acudir a la persona que se lo haya realizado, y /o directamente a los servicios de urgencias de un centro sanitario para que los médicos den parte de las lesiones que ha sufrido y sean debidamente asistidos antes de llegar a una lesión permanente. Como asegura López, “si un médico realiza un procedimiento fuera de un centro sanitario autorizado, sus actos profesionales no son cubiertos por su póliza de responsabilidad civil con lo cual el/la paciente se ve desamparada/o en caso de necesitar una acción posterior por alguna complicación. Y lamentablemente esto también lo hemos podido detectar en algunos casos”.

Palabra de experto

“Los médicos de la SEME huimos de la sobredosificación en los tratamientos (‘overfiller’), huimos de los patrones estéticos que no respetan unas proporciones anatómicas armónicas, de la banalización del acto médico y de confundir el acto médico con ‘clavar la aguja y empujar’. El acto médico incluye desde que se le pregunta la edad hasta que el/la paciente es dado de alta. Advertimos del riesgo del intrusismo en Medicina y no solo en la Medicina Estética sino en otras muchas especialidades como la ginecología, etc.”

Por su parte, la Dra. Moshgan Mahrami cuenta que cada vez son más los pacientes que acuden a su consulta, procedentes de centros no autorizados, con efectos adversos y casos de necrosis facial porque les han realizado tratamientos estéticos, personas que no tienen conocimientos anatómicos del rostro.

“Hay que tener especial cuidado, pues estas personas tienen mucho riesgo de pinchar un vaso sanguíneo cuando aplican inyectables, provocando daños irreversibles y, por tanto, ‘secuelas de por vida’ a los pacientes”, destaca la doctora.

Cómo revertir una mala praxis en un tratamiento estético

“Hay casos irreversibles, salvo con cirugía, como las inyecciones de silicona y todos los productos no absorbibles como los biopolímeros. Si nos encontramos ante tratamientos con ácido hialurónico mal inyectados, la solución es disolver el producto con hialuronidasa”, explica Mahrami.

En caso de haber sufrido un daño por una mala praxis en un centro no autorizado, es importante denunciar el caso y buscar asesoramiento legal tanto por tu propio bien como por el de los demás.

Cinco cosas a tener en cuenta a la hora de elegir un centro estético

  1. No dejarse llevar por las publicaciones y los modelos estéticos de las redes sociales, alejados de la armonía o la estética y que reproducen patrones anatómicos similares en todas las personas.
  2. Es bueno hablar con personas que se hayan realizado un procedimiento y ese resultado coincida con tus gustos personales o tu cuadro sea similar al de esa persona.
  3. Buscar por internet las referencias del centro y del médico y en caso de duda llama al colegio de médicos para asegurarte de que está colegiado y de que está formado en esta disciplina, la Medicina Estética; posteriormente pedir cita informativa y hablar con un médico del centro.
  4. Llévate esa propuesta para estudiarla y, en caso de proceder a realizarlo, pregunta cómo te lo van a realizar y los posibles efectos secundarios que puedas sufrir.
  5. Nunca te vayas sin una documentación de lo que se ha realizado, que recoja todos los pormenores.
Headshot of Isa Espín

Isa Espín es periodista especializada en moda, belleza y estilo de vida. Escribir es su profesión y usarse como conejillo de indias, para probar todas las tendencias cosméticas, su pasión. Tiene una manía: no puede llevar más de seis meses el mismo corte de pelo y ya no recuerda cómo son sus uñas sin pintar. Le encanta probar diferentes tipos de maquillaje, coleccionar perfumes y las cremas naturales. A lo mejor se olvida las llaves en casa, pero un buen iluminador facial, un eyeliner y una máscara de pestañas son obligatorias en su bolso. Estudió el Grado en Documentación y el Grado en Periodismo en la Universidad de Murcia. Además, cuenta con el posgrado de Locución y Presentación de Televisión, de RTVE, y el de Marketing Digital de Moda, de la UCJC, de Madrid. Tuvo un blog de moda y belleza que terminó derivando en su propia newsletter personal y ha trabajado en varios medios como redactora y Social Media.  
   Lleva una década escribiendo en medios digitales. Ha trabajado para La Verdad, XLSemanal (ABC) y 20minutos, entre otros. Actualmente, colabora en Cosmopolitan y Mujer.es. Es adicta a las gangas, enamorada del café y la gastronomía, y -en su tiempo libre- practica ballet. Experimentar es lo suyo, a veces las cosas le salen bien y otras veces, se ríe y nos las cuenta.





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